Hola, Jeanvaljean:
Te ruego me disculpes los rezongos. Ocurre que cuando uno se dedica casi con exclusividad a una especialidad muy acotada, a veces pierde la perspectiva y actúa como si todos estuvieran perfectamente al corriente de lo que sucede en ese pequeño mundo especializado; y no es así. Yo me descontextué, olvidando por un rato que estamos en un foro de derecho general, y no en un debate técnico sobre temática asistencial.
Ocurre que hace años que la teoría de la responsabilidad médica en nuestro medio está estancada (con la excepción de algunos aportes muy puntuales), y los procedimientos locales siguen arrastrando las rémoras escriturarias y las carencias tecnológicas que demuestran a cada paso que nuestra infraestructura judicial nunca estuvo en condiciones de afrontar con modernidad estos temas. Pero como si ya fueran pocas las dificultades propias de este micromundo jurídico-médico, últimamente está de moda -por obra y gracia de grupos de interés que suelen financiar o patrocinar marketineramente "congresos" de la materia- el tratar de retrotraer la conceptualización del vínculo asistencial a un encuadramiento extracontractual o aquiliano. El objetivo es evidente: reducir a un plazo minúsculo la acción, y beneficiar a los grandes obligados de la medicina masificada de nuestros días.
Por todo eso, cuando veo que alguien parece no descifrar rápidamente todas las implicaciones del vínculo asistencial a la luz de la teoría de los contratos, y sobre todo a la luz de la realidad socioasistencial, me impaciento, y se me escapa un "ufa". Disculpame: en realidad esos "ufa" expresan un cierto cansancio de reiterar obviedades, que para quien no está empapado en el tema quizá no sean tan obvias.
No sé si he sido claro. A cierta edad uno se pone cascarrabias, y más en una sociedad donde cuando tenés cierto camino recorrido, la evolución futura de las cosas la vislumbrás de lejos, y te asombrás y te ponés nervioso de que los demás (los más jóvenes) no la vean así desde el inicio. En fin, de vuelta no sé si he sido claro; espero que sí lo sean mis excusas.

Muy cordialmente: Enzo