Alejandra. Es una post adolescente, abogada quien suspendió su matrícula por falta de causas, esa situación la obligó a trabajar como moza en una importante pizzaría de Av. Corrientes. Trabaja de moza en el horario nocturno, pero a la tarde hace las pizzas, se encarga de preparar la masa, estirarla, golpearla contra la mesada, hacer la salsa, meter la masa en el molde y llevarla al horno que es a carbón, el cual emana chispas que le achicharra su cabellos, pero dentro de todo no se queja ya que el calor excesivo le depila los cabellos de su rostro, lo cual evita gastar en depilación y en cremas humectantes, ya que el propio sudor de su rostro reemplaza las mismas. El salario que cobra es muy bueno $ 10.080 (Pesos Diez mil ochenta), más $ 5.000 (cinco mil) en propinas. Alejandra no comparte las propinas con su compañera dromomita quien se encarga solamente de hacer pastelitos de dulce de batata y membrillo, tortas, postres y helados.
Decidió acompañar a su madre a iniciar la jubilación en la UDAI de su zona. Para lograr que le tengan consideración, lástima y le inicien, resuelvan rápidamente su trámite, fue un día de mucho frío a consultar, fue despeinada, desabrigada sin lavarse la cara, los dientes y en chancletas, se dejó las uñas de los pies bien largas, desperfumada y sin bañarse desde hace 1 semana, se expresó sin utilizar la “s”, todo para demostrar lástima, ignorancia, lo mismo hizo su madre a quien acompañó. Un dicho de ella es “la necesidad es el arma de las invenciones”.
Se presenta en la UDAI, lo primero que dice es lo siguientes: “vengo a iniciar trámite de madre, ella querer jubilarse moratoria Cristina, darme número”.
La empleada de ingreso “aimalele” espantada por su imagen y olor corporal espantoso le da inmediatamente número. Le informa que se dirija hasta el fondo (sin esperar en el sector espera) con su madre y esperen allí hasta que sean llamadas por mariovid a quien ésta le hace una seña para que éste las atienda urgentemente. Dejó tan mal olor en ese ambiente que “aimalele” quien se olvidó de tomar el vidacol antes de partir al trabajo, se sentía muy hinchada, había comido patitas de cerdo, porotos de todo tipo, porotos manteca, chorizo colorado y panceta la noche anterior, hizo mucho frío, ante la gran cantidad de personas que había en la cola, aprovechó para tirarse un pequeño gasesito el cual pasó inadvertido.
En inicios es llamada y atendida por el iniciador “mariovid”. Alejandra le dice: “Buen día, querer jubilar a madre con jubilación de Cristina, ella no tener aportes, jubilarla, hacerle sicam ya”. “Mariovid” le explica que no se puede jubilar, ya que con la moratoria ley 24476 no le puede comprar los 30 años. Ella insiste diciendo lo siguiente: “mirar, yo no entender leyes, jubilarla no con ley que nombrar, sino por ley de Cristina”. Ante la reiteración e insistencia del iniciador, alejandra se enfurece, se tira como una luchadora de catch sobre el mismo y con sus dedos le arranca el aro que llevaba en su pestaña dandole una buen cachetazo con la mano abierta, seguridad interviene, separan a la agresora y ésta a iniciador le dice “eta todo mal entre vo y yo, tenemo cosa pendiente, eto no quedar así, te voy a reventar, cuidate”. El iniciador se quedó espantado, perplejo y sin acción, quedó completamente tendido en el piso, y al escuchar las risas, burlas de todos, incluidas de andrea2000 quien se encontraba a su lado quien se reía de manera burlona Jue jue jueeee, jo jua, jaaaaaa, ja (haciendo ruidos con su lengua) y al no poder levantarse por quedar debilitado por el ataque certero por parte de la agresora, nadie lo asiste y comienza a llorar sin hacer ruido, con la boca abierta, la mirada perdida y sus ojos bien rojos llorosos y abiertos, dominándolo la enorme vergüenza, ello hizo que no le quedara otra que hacerse el desmayado para que venga una ambulancia y se lo lleve.
Echan a la agresora y a su Señora madre. Ni siquiera las detienen. La agresora pierde su chancleta en la UDAI.
Pero un forista que participa en el portal, queda inmovilizado y seducido por ese actuar, quien le toma una foto, luego corre a buscar la chancleta, la guarda dentro de una bolsa de nylon para conservar el aroma de su pie y la esconde en su portafolio.