Imposible precisar montos, sin disponer de una adecuada circuntanciación del caso. Entre otros:
a) edad y sexo del paciente;
b) Grado de pérdida de visión (informe de oftalmólogo); impacto estético: conservación -o no- del globo ocular;
c) Circunstancias en las que se produjo esa pérdida: tipo de patología previa, intervención realizada, lugar de la intervención, aparataje y técnica utilizada;
d) Factor de imputación;
porque esos datos definen el vínculo entre el acto quirúrgico y el grado de culpa imputable, y por ende, la magnitud del daño resarcible, por contraste con el siempre presente "riesgo terapéutico".
En materia oftalmológica no dispongo de casuística personal asimilable y citable; pero tengo presente un caso a cuyo expediente tuve acceso, y en el que, tras un completo proceso probatorio, y previo a sentencia, se arribó a una transacción por 40.000 dólares, por pérdida total de la visión de un ojo, sin repercusión objetivable en el globo ocular, en víctima femenina, profesional, de cuarenta y tantos años de edad, sostén de su familia. Esto sucedió a fines de los 1990's, annus mirabilis en que era posible pactar en verdes, con un cambio a 1peso = 1 dólar USA.