El "otrosí digo" no es otra cosa que la "addenda" de las correspondencias y documentos antiguos. Sirve para añadir algo que se te quedó en el tintero, sin tener que volver a reformular la redacción del escrito original. Aunque ahora, con las computadoras, es menos necesario, porque podés injertar textos extrapolados, igual suele ser útil. Además, para mi gusto, queda paquetísimo. Igual que los latinazgos, que cuando se usan con precisión, conocimiento histórico de las raíces romanas del Derecho, mesura y erudición, dan lustre y esplendor al escrito. (Lástima que hoy día sirva de tan poco eso...)
El Otrosí lo podés usar para muchas cosas, como ya te dijeron Watt, Taneyev, Sailaw, etc. Eso sí: requiere otra vez todas las firmas del cuerpo principal del escrito.